Hay muchos temas con los que me hubiese gustado terminar mi aportación, al menos circunstancialmente, a este blog. Sin embargo, seguramente muy influido por los últimos artículos, aprovecharé para expresar muchas de mis ideas sobre periodismo deportivo y medios de comunicación. Un poco de todo, aunque con un eje común. Por supuesto que tengo mis propias convicciones, no obstante, como casi todo proyecto de periodista, tengo un referente: José María García, y él es el eje que prácticamente ha educado mi gusto por un determinado estilo. Desde que tengo uso de razón, le oía en el transistor de mi abuelo; más tarde, Supergarcía metía en mí la pasión por el periodismo deportivo, y, actualmente, disfruto con cada una de sus apariciones públicas, con cada perla, con cada latiguillo. Así, y sin pecar de 'lametraserillos' o 'abrazafarolas', es muy probable que mi concepción de la profesión esté cargada de sus influencias.
En el artículo anterior dejo claras mis preferencias en cuanto a la información deportiva. Está claro lo que no me gusta. Por desgracia, no me gusta nada actualmente. La prensa escrita imparcial nunca la he conocido, aunque Marca antes, por lo menos, hacía el amago de abanderarla. Ahora hay dos grandes revistas del Barcelona y otras tantas del Madrid. Como diría García, en televisión lo que se lleva es el "jijí, jajá". Es lo que vende. Y en radio puede decirse que también. Cuando nuestro protagonista fichó por Onda Cero, una de sus condiciones fue trasladar con él a todo su equipo de Cope. Se dispuso a desarrollar un periodismo de calidad y quiso a gente de su confianza. Porque los deportes son la piel de gallina que te pone Alfredo Martínez cantando un gol, son los conocimientos de Javier Ares en ciclismo, pero también son la crítica y la seriedad, y éstas tenían nombre y apellido, y muy comunes. Ahora Alfredo canta los mismos goles y Javier sabe lo mismo, quizás más, pero o no saben, o no quieren, o no pueden hacer el mismo periodismo.
Habrá quien diga que para no morderse la lengua hay que tener una seguridad, un nombre o una posición, y que por eso García puede soltar auténticas bombas, más aún desde el retiro. Pero quien le ha escuchado sabe que nunca se la ha mordido. Y cuando dice que "Florentino ha pedido la cabeza de periodistas a los dirigentes de los medios" y el presidente no responde de ninguna manera, es verdad. Eso lo sabe García, pero también lo saben Lama, Santos o Abellán, y ninguno lo dice. Es más, todos le han ayudado a volver "bajo palio" a un club del que salió por la puerta de atrás. ¿Dónde está la libertad de expresión? ¿No queda ningún periodista independiente, que opine y critique por sí mismo?
Según este planteamiento no es descabellado pensar que pronto la información deportiva quede directamente en manos de los propios clubes y sus empresas patrocinadoras. El pequeño escalón que constituyen actualmente los medios de comunicación entre éstos y los receptores será prescindible, y los interesados en vivir del periodismo deportivo llamarán a las puertas de los gabinetes de comunicación como primera opción para buscar empleo. Esperemos que "el ejército de Sancho Panza" le dé pronto un giro a esto.
http://www.youtube.com/watch?v=QwrzrC0MVPY
martes, 15 de diciembre de 2009
Este deporte, desde luego que no
Me adhiero por completo a Daroca que, alguna entrada atrás decía que se habla mucho y mal en los medios sobre deporte, y en concreto de fútbol. Realmente, quizás por tocarme la fibra sensible, me haya sacado de los convencionalismos de otras entradas y pueda salir ahora algo mucho más subjetivo, aunque espero que merezca la pena igualmente.
Su entrada me ha hecho pensar no sólo en el tratamiento que se le da al deporte en los medios, sino el tratamiento que las empresas de la comunicación le dan a la información en general. Me ha parecido curiosísimo el planteamiento de Daroca que buscaba una proporción entre el número de horas de deporte en televisión y de práctica de un espectador medio. Sin embargo, es obvio que a los medios lo que les interesa es la proporción inversa: que el espectador practique el clásico 'sillónbol' y así pueda consumir más horas de 'deporte' perfectamente enlatado para ellos. Considero este término análogo al que en música podría referirse a comercial. Un producto listo para el consumo, para la masa que probablemente no haya practicado deporte en su vida. Y está claro que funciona, y cada vez más.
Enfocando el tema algo más a lo empresarial, el máximo exponente de este tipo de pseudoinformación deportiva es Cuatro. 'Los Manolos' son el paradigma de la eficiencia. ¿Qué vale realizar ese informativo y qué cuota de pantalla tiene? Parece evidente que la mayor inversión está en los presentadores, ya que la información podría elaborarla un niño de dos años con algo de conocimiento de montaje audiovisual. El coste en investigación, por ejemplo, nulo. Y si hablamos de deontología periodística, terminamos pronto. La carga de valores como la crítica o la libertad de expresión carece de relevancia. Y es que, aunque es cierto que el tiempo de los deportes puede ser un buen mero entretenimiento, es triste que lo que entretenga a media España sea un vídeo -probablemente acompañado de música- de un tal CR9 dándole un azotito juguetón al galáctico Kaká.
Su entrada me ha hecho pensar no sólo en el tratamiento que se le da al deporte en los medios, sino el tratamiento que las empresas de la comunicación le dan a la información en general. Me ha parecido curiosísimo el planteamiento de Daroca que buscaba una proporción entre el número de horas de deporte en televisión y de práctica de un espectador medio. Sin embargo, es obvio que a los medios lo que les interesa es la proporción inversa: que el espectador practique el clásico 'sillónbol' y así pueda consumir más horas de 'deporte' perfectamente enlatado para ellos. Considero este término análogo al que en música podría referirse a comercial. Un producto listo para el consumo, para la masa que probablemente no haya practicado deporte en su vida. Y está claro que funciona, y cada vez más.
Enfocando el tema algo más a lo empresarial, el máximo exponente de este tipo de pseudoinformación deportiva es Cuatro. 'Los Manolos' son el paradigma de la eficiencia. ¿Qué vale realizar ese informativo y qué cuota de pantalla tiene? Parece evidente que la mayor inversión está en los presentadores, ya que la información podría elaborarla un niño de dos años con algo de conocimiento de montaje audiovisual. El coste en investigación, por ejemplo, nulo. Y si hablamos de deontología periodística, terminamos pronto. La carga de valores como la crítica o la libertad de expresión carece de relevancia. Y es que, aunque es cierto que el tiempo de los deportes puede ser un buen mero entretenimiento, es triste que lo que entretenga a media España sea un vídeo -probablemente acompañado de música- de un tal CR9 dándole un azotito juguetón al galáctico Kaká.
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Videouegos y arte
El mundo de los videojuegos ha crecido en los últimos años hasta alcanzar cotas que no se podían prever desde el principio. Lo que comenzó como un simple entretenimiento infantil y juvenil es ahora uno de los negocios audiovisuales que más dinero mueve alrededor del mundo. Las empresas que los desarrollan invierten enormes cantidades para crear juegos que sean de los más vendidos, lo que significa que el juego esta facturando unos beneficios gigantescos.
Hay empresas informativas que se dedican exclusivamente a este terreno, pues la demanda de conocimientos de los consumidores de videojuegos es bastante alta. Existen multitud de revistas y las referencias a páginas de internet con contenido informativo sobre videojuegos se cuenta por millones. De hecho, en los informativos de televisión hay días en que los videojuegos ocupan parte del tiempo del programa. Los medios impresos ofrecen, algunos, suplementos sobre videojuegos. Del mismo modo en que el cine, la música o la pintura lo hacen. Y es que es parte de nuestra cultura contemporánea.
Hay voces que empiezan a definir a los videojuegos como el octavo arte. La calidad de algunos títulos que han ido apareciendo en los últimos tiempos son obras de auténticos artesanos. El videojuego Assassin´s Creed 2 ha supuesto una auténtica revolución. No una revolución en el modo de hacer videojuegos, pese a que la calidad gráfica y la jugabilidad son excelentes, no son las mejores de todas. Es algo que transciende las barreras del simple entretenimiento.
Es un juego en el que el protagonista es un asesino en la Italia del siglo XV. Los programadores han desarrollado replicas de las ciudades como Florencia, Venecia o San Gimignano en tres dimensiones que han fascinado no solo a los jugadores. Varios historiadores han calificado estas recreaciones como auténticas maravillas, y varios catedráticos ya usan el juego para explicar lecciones de historia del urbanismo renacentista. Es un nuevo paso en la relación entre arte y entretenimiento.
Hay empresas informativas que se dedican exclusivamente a este terreno, pues la demanda de conocimientos de los consumidores de videojuegos es bastante alta. Existen multitud de revistas y las referencias a páginas de internet con contenido informativo sobre videojuegos se cuenta por millones. De hecho, en los informativos de televisión hay días en que los videojuegos ocupan parte del tiempo del programa. Los medios impresos ofrecen, algunos, suplementos sobre videojuegos. Del mismo modo en que el cine, la música o la pintura lo hacen. Y es que es parte de nuestra cultura contemporánea.
Hay voces que empiezan a definir a los videojuegos como el octavo arte. La calidad de algunos títulos que han ido apareciendo en los últimos tiempos son obras de auténticos artesanos. El videojuego Assassin´s Creed 2 ha supuesto una auténtica revolución. No una revolución en el modo de hacer videojuegos, pese a que la calidad gráfica y la jugabilidad son excelentes, no son las mejores de todas. Es algo que transciende las barreras del simple entretenimiento.
Es un juego en el que el protagonista es un asesino en la Italia del siglo XV. Los programadores han desarrollado replicas de las ciudades como Florencia, Venecia o San Gimignano en tres dimensiones que han fascinado no solo a los jugadores. Varios historiadores han calificado estas recreaciones como auténticas maravillas, y varios catedráticos ya usan el juego para explicar lecciones de historia del urbanismo renacentista. Es un nuevo paso en la relación entre arte y entretenimiento.
Renovarse o Morir...

La música es una de las artes que con el paso de los años y el avance de las tecnologías ha ido sufriendo mas metamorfosis en lo que a su estudio, grabación y soporte se refiere. Durante siglos solo una partitura y el hecho de tener algún virtuoso que tocase un instrumento ofrecían la posibilidad al público de escuchar música en directo. Conciertos, teatro y algunos pases privados de cámara eran la única forma de disfrutar de esto. Durante el siglo XX se empezaron a crear los primeros soportes en los cuales el consumidor podía, si disponía del reproductor correspondiente, disfrutar del archivo musical. Tocadiscos, cintas de cassette, walkman….han dado lugar con el paso de los años a lo que sin duda revolucionó el concepto de almacenar estos archivos, el Mp3. La música ha pasado de guardarse en formato físico a formato digital. Este formato permite la copia en segundos y la transferencia a multitud de soportes.
Esta revolución ha desbordado la capacidad de las discográficas para controlar los derechos, dañando seriamente sus ingresos y sus cuentas de resultados, el dato clarividente está en que los 4 grandes sellos musicales a nivel internacional venden hoy la mitad que hace diez años. Para combatir esta situación, a las grandes empresas no les quedará otra que reducir el precio de las canciones y dar libertad a los usuarios a seleccionar las que más les guste. Aun así, desde los programas de internet más populares, la tentación de seguir descargándose música gratis será irresistible. A los sellos discográficos no les quedará otra que unirse al enemigo, así que la fusión entre los grandes lugares de descarga y estas empresas se antoja necesaria en un futuro no muy lejano.
DIGITAL +, CON NUEVO DIRECTOR DE CONTENIDOS

La plataforma Digital +, uno de los grandes bastiones del grupo Prisa en el mundo de comunicación presenta un cambio notable. La figura del Director de contenidos, clave en este tipo de medias digitales, se ha visto relevada por parte de la dirección de la citada plataforma. Alex Martínez Roig, hasta ahora director de programación será la persona de elegir los contenidos que se emitirán por la señal de Digital +. Uno de los objetivos buscados con esta nueva elección es reforzar fundamentalmente los contenidos de pago en la oferta que dispensará en sus canales. En estos tiempos de crisis, la filial de Sogecable gira todavía más si cabe hacia una variante comercial para potenciar los ‘pinchazos’ ya que de manera directa les dará muchos más beneficios. Evidentemente, los contenidos por los que pretende cobrar deben ser de más calidad que aquellos que suele ofrecer en su paquete básico. Fútbol, cine y toros serán su apuesta más fuerte para que sus clientes puedan disfrutar dentro de este abanico, de todos aquellos espectáculos que deseen. Inicialmente este tipo de formatos televisivos de pago, ofrecían en su horquilla de programación espacios de todo tipo, donde primaba la calidad por una parte y el espectáculo por otra. Pero parece que la crisis hace mella y el afán recaudatorio puede más que exponer un producto de valor al consumidor. Veremos cómo éste asimila este secuestro de espacios de calidad por atiborrarle la parrilla con fútbol, toros y cine, y encima rascándose el bolsillo. Quizás valore más una fidelidad a una plataforma, pagando menos pero disfrutando de una programación de valor, rica y con diferentes variantes. No ese manido tridente que provocará que ni pagando se pueda salir de esos corsés en los que tanto se nos encasilla al españolito común.
Fútbol en 3D...¿A qué precio?

‘En el fútbol ya está todo inventado’, esa frase, acuñada constantemente por los profesionales del balompié; se quedará errónea si se culmina el nuevo proyecto que quiere llevar a cabo Jaume Roures para su Mediapro, el fútbol en 3D. Desde su nacimiento como deporte y más tarde con su consolidación como espectáculo de masas, el fútbol ha ido ganando protagonismo en TV y ofreciendo mayor calidad al espectador. Inicialmente con retransmisiones fijas en blanco y negro hasta la actualidad en la cual multitud de cámaras operan simultáneamente en el terreno de juego. De hecho, el nacimiento de las plataformas digitales posibilitó que fuese un consumo de pago directo y que la persona desde su casa tuviese la posibilidad de abonar cualquier partido que quisiese ver. Su interés en la población también ha provocado muchas temporadas disputas económicas por la titularidad de los derechos de los clubes por la emisión de sus encuentros. Mentiras y verdades a medias en los medios de comunicación para sacar tajada del postre publicitario. Y ahora para terminar de convencer al espectador una nueva revolución. El fútbol en 3D posibilitará al espectador la selección de un abanico de cámaras y un seguimiento pormenorizado a cada futbolista. Tomas imposibles, planos espectaculares y una definición de alta calidad que casi convertirá al deporte rey en un producto de consumo elitista. Aún así, todavía no se ha fijado el aterrizaje de este formato a las pantallas españolas, pero a buen seguro un buen puñado de aficionados estarán deseosos de ver a Cristiano Ronaldo o Messi en tres dimensiones. Lo que sí que habrá que estar pendiente de a qué precio, en estos tiempos de crisis el deporte se convierte en muchos casos de una vía de escape a los problemas cotidianos, pero un precio acorde con lo que el consumidor medio demande. De todas formas, todos estos avances en la realización deportiva no acabarán consiguiendo, o habrá que ver cómo evolucionan que los aficionados se siguen peleando por conseguir una entrada en el Bernabéu para el Madrid-Barça.
Del carrito a la compra 'On line'
Durante muchísimos años, yo creo que desde que se creo el comercio y más adelante cuando se empezaron a comerciar productos en tiendas, existía transporte ya fuese de piedras, alimentos o pólvora que por una remuneración económica te llevaban al producto a su destino. Los llamados gastos de envío que antiguamente era una persona física que trasladaba la adquisición en cuestión hasta donde el cliente deseaba. Tenemos el ejemplo en los traslados de canteras en el antiguo Egipto, de pólvora en la época moderna e incluso de armamento militar en el último siglo. Uno de los productos que con los años se convirtió en un habitual en transportes cortos fue la cesta de la compra. Muchas familias, cuando se instauró la costumbre de la compra mensual, vieron que se les quedaba chico el maletero de su coche o que sus brazos sufriań en demasía para trasladar todos sus productos a su hogar. Con el tiempo se creo la figura del chico carretillero, pero aún así era la persona la que mediante visita al establecimiento de turno realizaba la elección de los productos correspondientes. Pero esto con Internet ha sufrido una revolución, desde hace unos cuantos años es posible con un solo click de ratón obtener todos esos productos básicos que antes nos ocupaban horas en su elección y en su carga. Melocotones, tetra biks de leche o champús se seleccionan vía on-line para que en cuestión de horas aparezca un carrito surtido de productos en la puerta de tu casa. Una nueva forma rápida y más eficaz de conseguir todo aquello que necesitas sin levantarte del sofá o de la mesa de escritorio Se ganan unos puestos de trabajo, el volumen en los viajes aumenta pero otros ven limitados su labor. Se han vislumbrado casos en grandes Hipermercados como la subida de sus compras on-line ha propiciado indirectamente el recorte de personal en las cajas. Nuevas tecnologías que en algunos casos pueden producir bajas en las plantillas debido a que ya no hay yogures que pásar por el éscaner de códigos de barras. Esperemos que se produzca un equilibrio y que con los años todavía queden románticos que vayan a adquirir cartones de leche al Súper, para regocijo de más de una cajera...
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